Entrevistamos a Mari Luquez, quien como integrante de la Mesa de Derechos Humanos de Traslasierra, acompañó el miércoles 31 de octubre, a las familias de las mujeres desaparecidas en nuestro Valle a presenciar la primer jornada del proceso de enjuiciamiento (en Concarán, San Luis) que tiene como acusado a Juan José Murúa.
Murúa fue condenado recientemente por abusar de una menor de edad de su entorno familiar, y se investiga su posible vinculación con la desaparición de Marisol Reartes y su pequeña hija Luz Morena Oliva.

Mari Luquez informó que el juicio se lleva adelante por medio de un jurado común, presidido por Sandra Piguillem. Murúa quedó como principal sospechoso en la causa a partir de un peritaje realizado a un teléfono celular de la víctima, que siguió funcionando después de su muerte. Cabe recordar que el homicidio de Brenda ocurrió en julio de 2009.

En la primer jornada se presentaron 18 testigos, el primero de ellos fue el padre de Brenda – Miguel Arias – quien no conocía, hasta ese momento, al acusado. Algunos testigos eran compañeros de trabajo de Murúa y fueron agredidos por él en aquel entonces; también atestiguaron mujeres que sufrieron acoso por parte del acusado.
Para la próxima audiencia, que será el miércoles 7 de noviembre, se esperan nuevos testimonios.