Marcela, madre de dos de los tres adolescentes de entre 12 y 14 años demorados, nos relató que los chicos se encontraban esperando el colectivo en la parada ubicada sobre la ruta 14 a la altura del vado de las chacras e hicieron un dibujo con lápiz en la pared de la misma. Una vecina que vive frente al lugar les llamó la atención, y dijo que sino llamaría a la policía; los menores dejaron de dibujar, pero igualmente la señora llamó varias veces a las fuerzas policiales y les sacó fotos a los menores.

Luego, los adolescentes se subieron al colectivo, pero llegó el patrullero y los policías hicieron bajar a los chicos del transporte. Mientras tanto, algunos padres de otros compañeros de escuela que pasaban por allí, instaron al personal policial a dejarlos ir; sin embargo, los chicos fueron trasladados a la comisaría de Villa de las Rosas sin dar previo aviso a sus padres.

Pasados 45 minutos de la detención, Marcela se comunicó con su hijo llamándolo a su teléfono celular, ya que le extrañaba que no llegaran a su casa en el horario habitual. Recién en ése momento, el personal policial estaba dando aviso al padre del otro menor.

Al llegar a la comisaría le informaron a la madre que el accionar fue correcto, amparándose en el controvertido Código de Convivencia de la Provincia; y le recalcaron que los menores no habían sido maltratados.